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1.2 Planes de Estudio y perfiles profesionales

El aumento de los alumnos matriculados (y, en consecuencia, el incremento de egresados) obviamente repercute en los planes de estudio. A medida que se van saturando los lugares de trabajo tradicionales (radio, televisión, prensa, agencias de publicidad, etc.) las universidades van tratando de identificar -o inclusive contribuir a construir- nuevos posibles lugares de inserción laboral para sus futuros graduados. Comenta al respecto el informe elaborado por la UNPA (Argentina) a propósito de los estudios de comunicación en Chile:

"…uno de los principales desafíos … fue ampliar el espectro laboral creando nuevos espacios para el desarrollo de la labor periodística. La aparición de gabinetes de prensa es sólo un ejemplo, sumado al gran desarrollo del periodismo en soporte electrónico. Sin embargo, esta ampliación del espectro debe ir acompañada de las modificaciones pertinentes a las mallas curriculares, de tal forma de entregar a los alumnos la formación que efectivamente requerirán en el campo laboral".

Las reformas a los planes de estudio de las carreras de comunicación han sido una constante en las últimas dos décadas. Creemos que esta redefinición de los programas ha contribuido a la adopción en América Latina de una diferente visión de la figura del comunicador respecto de la tradición europea. Las universidades latinoamericanas, al proponer la figura del "comunicador social", tienden a diferenciarse de los perfiles europeos, muchos más tradicionales y vinculados a las "viejas" profesiones de la comunicación ("periodista", "publicista", etc.)1. El documento presentado por la UNPA (Argentina) sostiene a propósito de estos nuevos perfiles:

"pensamos que la sociedad necesita de una comunicación diferente, no sólo mediatizada, que promueva una comunicación que tienda a crear redes de mediación y contención social. Esto trae como consecuencia la necesidad de ocupar otros espacios laborales, lo que requiere que el profesional tenga capacidades para desempeñar otros roles que extiendan su campo de acción y que no limiten únicamente su ámbito de trabajo al periodístico".

La misma filosofía -un comunicador con una visión amplia y completa de los procesos de comunicación- aparece en el documento de UNIJUI (Brasil):

"Con la propuesta en vigor se hace posible la formación de comunicadores con una visión amplia e integradora de la comunicación, sin despreciar las especificidades de cada uno de los tramos del Periodismo, Publicidad y Propaganda Y Relaciones Públicas. La gestión asume el papel de eje … De esta forma, se redimensiona el proyecto al considerar a la comunicación como integrada".

En la UNR (Argentina) se trabaja en base a un perfil similar. En este caso, más que en el concepto de "gestión" (UNIJUI), la idea clave sobre la cual gira el proyecto formativo es el de "estrategia":

"…El comunicador social es un graduado universitario con conocimientos teórico-metodológico específicos para intervenir en distintas prácticas profesionales y académicas inscriptas en el campo de la comunicación social. Estos conocimientos se centran, por un lado, en la comprensión epistemológica de las distintas perspectivas teóricas desde las que puede abordarse los fenómenos comunicacionales y de las principales teorías que explican el funcionamiento de la sociedad en su conjunto. Por otro lado, también incluyen saberes específicos referidos a los diferentes lenguajes, soportes y tecnologías de comunicación … A su vez, el graduado en Comunicación Social cuenta con competencias para la producción de materiales de comunicación específicos en diferentes soportes. Es un profesional capaz de diseñar una acción de comunicación integrando todo el procesos desde la idea a la realización, en función de un objetivo; usando los saberes teóricos como herramientas de trabajo profesional".

En algunos casos la redefinición de los contenidos de los planes de estudio ha llevado a una revisión del mismo concepto de "contenido" a enseñar. El mismo documento presentado por la UNR -donde el procesos de discusión y reforma del plan de estudios se extendió durante varios años- explica que …

"…situándonos en lo comunicacional desde una visión de complejidad y entendiendo que ante el fenómeno de la explosión de conocimiento que nos atraviesa resulta imposible mantener siempre actualizada una oferta educativa basada en una estructura curricular "contenidista", hoy ya no alcanza con orientar a los alumnos para estudiar este los cuerpos de teoría, sino que tenemos que enseñarles a aprender, a incorporar formas de negociar la información para continuar aprendiendo el resto de su vida. De la misma forma ya no es garantía de solvencia profesional que manejen tecnología comunicacional de punta, la cual invariablemente será obsoleta aún antes de que terminen el cursado de la carrera".

Algunas de las decisiones adoptadas por la UNR en sus planes de estudio después de un largo procesos de debate interno -como rechazar una estructura curricular puramente "contenidista" o dejar en un segundo plano la enseñanza de "tecnología comunicacional de punta"- son sólo un indicio de las diferentes filosofías que pueden orientar a los estudios de comunicación. Otras realidades universitarias, en este caso la UNIJUI (Brasil), prestan particular atención a dimensión tecnológica:

"En el proyecto original del curso de comunicación se preveía, como uno de sus ejes fundamentales, ‘actualizar el currículo constantemente en materias relacionadas con nuevos conocimientos generados por el desarrollo de nuevas áreas de la comunicación’. La propuesta político-pedagógica actual -que enfatiza la gestión-comprende los nuevos formatos a través de los cuales se establece comunicación. El comunicador entiende a la comunicación de una forma más amplia y la tecnología de comunicación asume una dimensión importante".

Otro tema siempre presente en los debates sobre los planes de estudio es la vinculación entre teoría y práctica. En este sentido existen también variados puntos de vista: desde las universidades que siguen viviendo como una tensión la relación entre teoría/práctica hasta las que han apostado por la superación de esa oposición. El informe de la Universidad de Beira Interior (Portugual) evidencia esta tensión entre lo profesional y lo teórico:

"A pesar de todo, tal tensión es normal e, incluso, saludable y no es de una naturaleza diferente a la de otros cursos superiores de perfil profesionalizante, como Ingeniería, Medicina o Derecho. Son muy raros los alumnos de estos cursos que no consideran excesiva la carga teórica de asignaturas como Matemáticas, Física, Bioquímica, Biología y Filosofía. En su lado más profesionalizante, las Ciencias de la Comunicación tienen más en común con los cursos antes referidos que con los cursos de ciencias sociales y humanidades, con los que tienen gran afinidad epistemológica pero que, además de la enseñanza, no tienen salidas profesionales especificas. Muy justamente el Ministerio siempre consideró el aspecto profesionalizante, con sus necesidades de laboratorios, a los efectos de contabilizar el ratio de alumnos/profesor de los cursos de Ciencias de la Comunicación, que es igual al de las Ingenierías".

Un país como Francia, caracterizado por una tradición educativa fragmentada (su sistema está formado por universidades públicas, privadas convencionadas, privadas no-convencionadas, "grandes écoles" de excelencia, etc.), tampoco ha quedado al margen de estas tensiones. Según el informe presentado por la Universitè de Lille 3 hay una gran distancia entre el mundo profesional-empresarial y un universo universitario poco propenso a seguir las modas:

"…Desde siempre las universidades han procurado preservar un determinado grado de impermeabilidad a las modas del mundo profesional. A medida que las empresas entraban de forma frenética en la ‘nueva economía’ con la fascinación tecnicista ya referida, muchos universitarios, aunque no todos, han asumido una actitud de prudencia y han relativizado lo que se presentaba como una revolución. Bastante criticada como anacrónica en la década del ‘90, esta actitud se revela hoy día saludable y, hasta cierto punto, la más correcta. Eso llevó a que el espacio de la comunicación ‘profesionalizante’ fuera rápidamente y en gran escala apropiado por escuelas privadas de poca calidad. Esa realidad es particularmente fuerte en el área del digital".

Otras instituciones han tratado de dar un paso adelante y fundir ambos aspectos (teoría y práctica), llegando en algunos a casos a fusionar contenidos para proponer "espacios curriculares" teórico-prácticos. En la UNPA, donde los estudios de comunicación están a punto de convertirse en "licenciatura", el debate sobre el tipo de formación los ha llevado a organizar un recorrido de estudios con un período dedicado a la "Práctica Profesional" al final de la carrera…

"La Práctica Profesional constituye uno de los últimos requisitos de la Licenciatura y su incorporación en la estructura curricular se fundamenta en la necesidad de generar espacios en los que los alumnos, integren esos conocimientos y los apliquen en trabajos desarrollados en espacios laborales…. La experiencia no es concebida como una actividad aislada sino como una práctica social y una alternativa para confirmar y, en lo posible fortalecer, sus potencialidades profesionales".

En las universidades europeas el contexto es parcialmente diferente, ya que las grandes decisiones respecto de los perfiles de los egresados pasan por el procesos de homogeneización e integración dentro de la convergencia universitaria fijada por las Declaraciones de la Sorbona (1998) y Bolonia (1999).

En España los estudios de comunicación viven desde hace 15 años un momento de expansión. Respecto de los perfiles profesionales, tanto la Licenciatura de "Periodismo" como la de "Publicidad y Relaciones Públicas" no presentan mayores problemas a la hora de definirlos. La carrera de "Periodismo" apunta a formar un profesional de la información en grado de desenvolverse en medios impresos, radio y televisión. La Licenciatura de "Publicidad y Relaciones Públicas", por su parte, tiene como objetivo la formación de un profesional capaz de desenvolverse en agencias de publicidad, empresas o instituciones. Ambas licenciaturas combinan conocimientos teóricos y prácticos, y suelen adoptar diferentes perfiles según la universidad en la cual se dictan los cursos. Esto se consigue modificando la oferta de asignaturas optativas y de libre elección.

"La Licenciatura de 'Comunicación Audiovisual' presenta algunos problemas de definición. En algunas instituciones (…) esta carrera está totalmente orientada hacia el estudio y la producción cinematográfica; en otras universidades (…) la formación se centra en el lenguaje y la producción televisiva. En el caso específico de la Universidad de Vic, el perfil profesional al cual apuntamos es netamente digital y multimedia. En cierta forma, la carrera de 'Comunicación Audiovisual' es una especie de "paraguas" que cubre ámbitos de la comunicación novedosos o difíciles de encuadrar … De más está decir que la división entre 'Periodismo' y 'Publicidad y Relaciones Públicas', a la cual se suma la indefinición misma del perfil de la comunicación 'Audiovisual', tenía quizás alguna razón de ser a principios de los años ’90 - cuando se produjo la división de las viejas carreras de 'Ciencias de la Información' - pero actualmente está totalmente desfasada de la realidad profesional". (Informe Universidad de Vic)

Otro tema a destacar es la diversidad de orientaciones curriculares: se han relevado universidades con un título único y orientaciones en los últimos años (la mayoría de las licenciaturas latinoamericanas), tecnicaturas de nivel superior (como el BTS en Francia) carreras totalmente independientes (como en España) o estudios transversales que, considerando la diversificación del mercado laboral, reconocen los propios límites de la institución universitaria:

"La existencia de un mercado laboral diversificado, en constante reestructuración, la aceleración en la producción de conocimientos, la constatación y la convicción de que "...por más especializada que esté una carrera, no existe currículo que pueda anticipar todos y cada uno de los requerimientos, el ritmo de las transformaciones es mucho mayor que la capacidad de las universidades para actualizar sus planes de estudio, justificó la opción por una formación básica, generalista, que pueda ser soporte de especializaciones cambiantes, y no una formación especializada - como se proponía con las Orientaciones, por lo mismo el plan 2001 otorga el título de Comunicador Social y elimina así las terminalidades que ofrecían los planes anteriores". (Informe UNR)

Como se puede observar, las transformaciones, debates y soluciones adoptadas por las diferentes universidades dedicadas a la formación en el campo de la Comunicación conforman un mapa sumamente complejo. Detrás de fenómenos comunes -como el aumento de la cantidad de estudiantes y la oferta de estudios- se esconde una gran complejidad.

1 En América Latina existe una tradición de profesionales denominados "comunicadores sociales" que se desempeñan en ámbitos diversos como organizaciones, comunicación educativa, popular, rural, ambiental, medios, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

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